Sobre el poker

El poker se ha convertido en un juego altamente profesionalizado. Muchos optan por éste como medio de vida. Conocemos historias de varios famosos jugadores de poker que se convirtieron en profesionales luego de haber jugado por placer y haberse dado cuenta de que el poker era un buen camino para hacer más dinero que con su trabajo regular.

El poker es un juego de cartas clásico, jugado en todo el mundo en innumerables variedades. Sin embargo, es incluido dentro del grupo de juegos selectos. Estos tienen elementos en común, por ejemplo: el tipo de cartas, las puntuaciones de las manos y terminología como “bluffear” (farolear, mentir) apostar, retirarse, pasar, pedir, entre otras.

Es el elemento del dinero lo que produce que el poker sea un juego tan excitante. Se lo ha descrito como el juego del dinero jugado con cartas. Pues más allá de la práctica, las habilidades y la suerte del jugador, existe el factor dinero. Si alguien juega por dinero, obviamente tratará de ganar y no solamente de pasar un buen momento en una mesa de poker.
Dependiendo de la modalidad de juego, cualquier número de jugadores (por lo general de 2 a 10) pueden participar.
Cuando juegas en línea, la mano ganadora va a ser siempre bien recompensada. Por esos es importante conocer las reglas del poker.

En la medida que haya igualado todas las apuestas en la última ronda de apuestas o haya ido al all-in (lo cual significa que ha puesto el resto del dinero en el bote durante una mano) el dealer virtual del juego automáticamente otorgará el bote (o cualquier porción del mismo) al jugador ganador que se haya ido al all-in.

Puedes ganar el bote de dos maneras: mostrando la mejor mano o una vez que todos tus adversarios se hayan retirado del juego.
En el primer caso, si dos o más jugadores aún continúan activos cuando todas las apuestas han terminado, deben mostrar sus manos volteando las cartas con la cara hacia arriba. El jugador que tenga la mejor mano gana el bote.

El segundo caso sucede cuando todos tus adversarios se retiran. Es decir, cuando renuncian al bote decidiendo no igualar la apuesta tú ganas. Puede que hayas ganado porque tenías la mejor mano o porque estabas haciendo un bluff, eso no importa. Has ganado de todas formas haciendo a tus adversarios abandonar el juego y el bote te pertenece.

Un viejo adagio del poker dice: “El dinero ahorrado es tan valioso como el dinero ganado”, así que saber cuándo retirarte de una mano que parece que es batida, es tan importante como saber cuándo apostar. En el jugar poker, a pesar de cuántas cartas se hayan repartido - y el número de cartas repartidas a cada jugador varía de una forma de poker a otra - la mejor combinación de cinco cartas es la mejor mano.