“El póker tiene muchas cosas para atraer a un deportista, disciplina, preparación, control de las emociones, saber cuándo atacar, cuándo retirarse... se necesita estudiar y entrenar mucho para ser bueno", dice Juan Carlos Barros, ex jugador de la ACB, quien se retiró para dedicarse profesionalmente al póker.
Otros deportistas como los ex-futbolistas Tony Cascarino, Teddy Sheringham y Tomas Brolin, o el ex-tenista Yevgeny Kafelnikov dejaron sus carreras deportivas para dedicarse profesionalmente al póker. En camino están el ex esquiador Alberto Tomba, los ex tenistas Sergi Bruguera o Boris Becker, el ex futbolista Winston Bogarde y el jugador de rugby Sebastien Chabal.
Así como sucedió con Kafelnikov, que se vio atrapado por el póker, otros ex deportistas se han hecho jugadores de categoría. Tony Cascarino, delantero irlandés de los 90, Tomas Brolin, o el delantero del Tottenham y el Marchester United Teddy Sheringham juegan al más alto nivel. Ellos han participado en las World Series, (máximo torneo de póker donde el ganador se lleva más de 4 millones de dólares, y participar cuesta 8.000 euros)
Pero todo esto ha generado un debate alrededor del póker, ¿debería ser considerado un deporte o sólo un juego de cartas? Considerando que no es simplemente un juego de azar y que conlleva un gran esfuerzo físico e intelectual, podríamos decir que es un deporte.
Además, si el ajedrez es un deporte, ¿por qué no el póker?
Y las tragaperras son un pasatiempo....


