El periódico “Las Vegas Sun” informó hace ya algunas semanas que el productor ejecutivo de televisión Crispin Leyser había demandado a Jamie Gold, el último ganador de la “World Series of Poker”.
El inglés reclama la mitad del premio que se llevó Gold al ganar dicho evento, el cual ascendió a 12 millones de dólares, ya que afirma que había llegado a un acuerdo con el jugador para entusiasmar y reclutar celebridades para el equipo de Bodog a cambio de 6 millones de dólares.
Según Gold nunca existió tal acuerdo, aunque Leyser afirmó tener grabada la confirmación del jugador en el buzón de su teléfono móvil. El ganador de la WSOP comenta que el productor de televisión es una persona “desesperada, muy necesitada, molesta” y, además, sostiene que Leyser está completamente equivocado.
Finalmente los abogados de Jamie Gold dieron a conocer su versión y declararon que la promesa del jugador de poker no era exactamente un acuerdo, sino que se trató más bien de un “regalo no exigible” y concluyen: Gold sintió lástima por Leyser, “un desesperado, demasiado codicioso y desafortunado sujeto”.